La película 27 noches abre el debate sobre la intervención de los hijos en la economía de sus padres; el concepto de herencia, en crisis, ante el aumento de la expectativa de vida.

Hace dos años, cuando le cortaron el gas a Claudio, de 85 años, su hijo Matías de Pedro, de 55 años, descubrió que su papá tenía varias facturas vencidas e incluso una intimación de pago en una pila de sobres sin abrir sobre su escritorio. Aunque él insistía en que las había pagado, cuando fue a la oficina de la empresa de gas, descubrió que no. Y al hacer la recorrida por otras empresas de servicios, advirtió que la situación era similar.

Matías asegura que su papá siempre fue muy organizado con el dinero, pero algo cambió. Luego del fallecimiento de su esposa, empezaron los primeros olvidos, propios de la edad.

"Era vulnerable a que lo estafaran. Entonces lo hablamos con mis hermanos y nos pusimos de acuerdo en ayudarlo a organizar sus finanzas. Al principio, él se resistió. Se enojó mucho, porque creyó que le queríamos sacar su plata. Pero después entendió y accedió. Pusimos todos los servicios e impuestos en débito automático de una tarjeta de crédito, configuramos su tarjeta para que notificara los gastos al teléfono de mi hermana y acotamos el límite mensual", explica Matías.

"No existe tal cosa como un derecho a una futura herencia. Legalmente, la persona tiene derecho a gastar todo su patrimonio en vida y los futuros herederos no pueden plantear que ese dinero se debe preservar para ellos", afirma el abogado Leonardo Glikin, especialista en derecho patrimonial y autor del libro Pensar la herencia.

No obstante, resalta: "Es cierto que los hijos tienen un deber alimentario con sus padres, al igual que lo tienen con sus hijos. Si ellos no pudieran sostenerse económicamente, los hijos deben asegurarles un techo y alimento. Es por eso que, en casos en los que consideren que sus padres están transitando una situación de prodigalidad o están gastando de una forma en la que no podrán asegurarse con sus propios recursos la subsistencia, es posible que legalmente se puedan plantear una situación como la designación de un tutor que vele por la administración del patrimonio".

¿Cómo abrir esta conversación? "Cada situación es particular. Esto le decimos a las familias cuando nos consultan: lo recomendable es que se reúnan todos los hijos con los padres, que dialoguen sobre la situación que les preocupa e incluso que consulten con un profesional, gerontólogo, psiquiatra o abogado, para intentar acordar junto con el adulto mayor una manera de ayudarlo a administrarse sin anular su autonomía", propone Glikin.

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